ÈLÀ: LA ESPIRITUALIDAD DE ORUNMILA

Existe algo tentadoramente elusivo acerca del “personaje” llamado Èlà.

Las tradiciones yorùbá dan la sensación que es una “cercana-encarnación” de un principio espiritual que estaba luchando por expresión pero no tuvo éxito, ya que estaba abrumado por el creciente número de divinidades y señores de la Tierra Yorùbá.

La espiritualidad es una manifestación de la alineación interna junto con el universo originando nuestras capacidades en la Tierra.

No es de extrañar que Èlà haya sido visto en un luz confusa.

Existen aquellos que no dudarían en decir que ésta espiritualidad es uno de los muchos atributos por los cuales Ifá es descrito, y el principal entre ellos.

Sin embargo, Èlà es un entidad aparte.

Èlà, es mencionado frecuentemente en los Odù de Ifá, no obstante existe una entrañable relación entre él y Òrúnmìlà.

Ambas deidades están estrechamente relacionadas con la Palma de Ikin; el Festival de Èlà se realiza dieciséis días antes del Festival de Òrúnmìlà.

También existen similitudes en los procesos de adivinación, si bien Òrúnmìlà es consultado a través de los Ikin de Ifá, Èlà es invocado con piezas de marfil.

Cabe destacar que ambas herramientas de adivinación se mantienen juntas en un receptáculo.

Èlà es llamado Alátunse Aiyé, “el que establece al mundo de forma correcta”. Èlà es un principio espiritual, y ciertamente es mayor que Òrúnmìlà, de hecho, Òrúnmìlà es una materialización de Èlà.

No sería inapropiado aseverar que Èlà es la espiritualidad de Òrúnmìlà.

En la Tierra Yorùbá existe un proverbio que va Èlà, omo Osìn que traduce “Èlà, la descendencia de Osìn”.

La palabra Osìn corresponde a un título, bien se puede traducir a “Soberano” o “Jefe”, en este caso estamos hablando del soberano de todo, o el Jefe de los jefes: Olódùmarè.

A Èlà se le acreditan las principales funciones de crear o mantener la paz, la reconciliación cuando existe la discordia, y la restauración cuando el caos se manifiesta.

Èlà rectifica los destinos infelices.

De acuerdo con el compendio sagrado de Odi Iwori, Èlà es el espíritu de la verdad y la convivencia amigable, trabaja en la tierra para crear y promover la paz, el orden y el entendimiento entre los seres humanos.

Odi Iwori dice:

Èlà Iwori es quien salvó al mundo de la ruina Los Ikines de Orunmila, son la representación de esta deidad en la Tierra Desde la Ciudad del Cielo, Èlà vela por la paz y el equilibrio del mundo.

Cuando el mundo de Oba’lufè estaba confundido Èlà Iwori fue quien lo restauró Cuando los ciudadanos de Akilà rompieron el pacto y arruinaron la ciudad Èlà Iwori fue quien arregló todo para las personas Cuando el día se transformó en noche en el pueblo de Òkèrekèsè Y los sabios fueron desconcertados Èlà Iwori fue quien ayudó a Olúyorí, su rey, con un remedio.

Los Odù de Ifá certifican que Èlà vino al mundo y estaba copado de trabajos buenos, laborando desinteresadamente y sin pedir recompensa, pero fue demasiado para los habitantes de la tierra y a razón de su bondad fue maliciosamente acusado de obstaculizar y desequilibrar el mundo.

Tras estas falsas inculpaciones , se ofendió y regresó al cielo a través de una soga.

Fue entonces que los habitantes del mundo entendieron que es imposible vivir sin Èlà y desde entonces han estado orando por su descenso y bendición.

Èlà es llamado Iríjú Olódùmarè; Alátunse Aiyé, El “Primer Ministro de Olódùmarè, cuya función es establecer al mundo de forma correcta”. Las instancias de Èlà se encuentran en el Cielo, y desde allí dirige los asuntos del mundo, siendo el contacto espiritual entre Olodumare y los seres humanos.

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