oyekun meyi

oyekun meji

Revela cómo la vida de un hombre llamado odo agutan (el pastor celestial) o (jewesun como ifa lo llamó) duro poco tiempo en la tierra a causa de su negativa en hacer ofrendas a eshu antes de salir del cielo.

Después de haberle dado más de una oportunidad para cambiar de parecer, eshu eventualmente sé le infiltró y acabó con su vida.

Esto es a pesar del hecho que jewesun fue ante dios a pedirle por sus deseos para ir a la tierra, y que le prometió vivir físicamente en este mundo por miles años.

Juró que durante ese período iba a limpiar cualquier rastro de lo malo y de la mano de eshu en la tierra.

Se le aconsejó que de cualquier modo le ofreciera un sacrificio a eshu, que él sé negó a hacer porque no podía imaginar la lógica de hacer sacrificar a un bribón que salía a destruir.

El resto del cuento es la historia de las fuerzas de mal que continúan creciendo en la cara de la tierra.

No basta condenar a eshu como el “diablo” y decirle que no hace nada bueno.

Puede ser un dispensador de noticias buenas dependiendo de la actitud de uno hacia él.
En la misma manera en el mundo, sé requiere hacer más sacrificios por el hombre por cualquier cosa que desee tener, veremos que ningún problema en la vida puede desafiar la eficacia de sacrificio con tal de que sé haga prontamente.
Se sabe también que cuando sé niega a hacer sacrificio el pago es doloroso y cuando sé hacen después, seguramente es el doble de la ofrenda o es una ceremonia mayor.
Hay a menudo una tendencia a pensar que un babalawo recomienda sacrificios con animales, simplemente porque tiene una excusa para tener carne que comer al gasto de cualquier desvalido.

Lejos de eso.

Cualquier awo que recomienda más del sacrificio que sé ordena pagará diez veces esto.

En la misma manera orunmila aconseja al awo, usar su propio dinero para consolidar los sacrificios para personas pobres o necesitadas.

Proclama que al sacerdote sé le recompensará por diez veces.
Veremos en ofun nagbe, cómo orunmila usó sus propios materiales y dinero hacer sacrificarle orisanla y cómo sé le compensó eventualmente 200 veces.
Hay dos sacrificios mayores que no sé deben tardar.

Éstos son sacrificios a eshu y ogun.

Personas que sé le aconsejaron hacer sacrificio a eshu pero sé negaron a hacerlo y sólo unos días más tarde tropezaron con dificultades mayores.
De importancia igual es sacrificio al ángel guardián de cada uno y a su eleda.

El propio ángel guardián es más paciente y servicial.

Ninguno debe menospreciar el sacrificio a su ángel guardián pues sé debe hacer aun cuando tenga que pedir prestado dinero para hacerlo.

El ángel guardián no pide sacrificio a menos que tenga una causa justa para usar tal sacrificio y aplacar a otras deidades que su pupilo no tiene acceso fácil.

Uno no debe escatimarle nada a su ángel de la guarda pues él es el abogado de uno allá arriba.

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