ORÍKÌ  ÈSÙ OPIN

(Alabanza al poder del Mensajero Divino)

AJIBIKE, OWURU JA S’OGUN, ISELE, AFAJA  B’ÒRUN BE ENIA ELETI GBOFO, GB’AROYE. A BI ETII LUY KA BI AJERE. O SORO L’ANO, O SEE LONI SÀNGÓ O GBODO PE  T’ÈSÙ O SI SI. OYA O GBDO PE T’ÈSÙ O SI SI. OMOLU O GBODO PE  T’ÉSÙ O SI SI. ÒSUN O GBODO PE T’ÈSÙ O SI SI. IFÁ O GBODO PE  T’ÈSÙ O SI SI. ÈSÙ OPIN, GBOONGBO KI GBONGBO. AJIBOKE OWURU JA S’OGUN  ÈSÙ MA SE MI O. AJIBIKE MA SE MI O. ÈSÙ MA SE MI O. MO RUBO ÈSÙ OPIN O. ASE.

Al que se saluda primero, el guerrero que cura mejor que cualquier medicina.

El dueño de los caminos y de los  avatares de la vida.

El que está en todas partes y lo sabe y lo escucha todo.

El que habló ayer y viene a hablar hoy.

El Espíritu del Relámpago y del Fuego no niega la existencia del Mensajero Divino.

El Espíritu del Viento no niega la  existencia del Mensajero Divino.

El Espíritu de la Enfermedad no niega la existencia de Esu. El Espíritu de los Desafíos no niega la existencia del Mensajero Divino.

Ifá no niega la existencia de Esu.

Ningún Orisa niega la  existencia del Mensajero Divino.

Esu, el Mensajero Divino, la raíz de todas las raíces.

Esu no daña a quienes le aman.

Esu, El Mensajero Divino, no me daña. Hago ofrecimientos a Esu para que abra mis caminos y me de permiso para iniciar el camino que ahora emprendo. Asé.