Santeria El Ebbo de Obatala

Santeria El Ebbo de Obatala

El Ebbo de Obatala

Obatala

En esta historia Obatalá era madre de Shangó, estaba pasando muchos trabajos y decidió ir a pedirle consejos a IFA, este le dijo que fuera a casa de su hijo Shangó, que era Rey pero que antes de marcharse se hiciera ebbó con la espiga de millo de Okableba.

Le advirtió también que sufriría tres grandes contrariedades por el camino, mas tendría que callar y seguir adelante.

Al salir Obatala, tropezó con Eshu disfrazado de carbonero rogándole que le ayudara, el carbonero puso sus manos sobre la bata de Obatalá, que era blanca y se la tizno.

Ella iba a protestar pero se acordó de las palabras de Orunmila y conunuó andando.

Más adelante volvió a encontrarse a Eshu, esta vez disfrazada de vendedora con una canasta de frutas en la cabeza.

Ayúdame le dijo: a bajar esta canasta, Obatalá fun fun wemé ayuda a la mujer, que suelta la canasta y la mancha toda de manteca de corojo.

Obatalá tampoco dice nada, dominó su indignación, se limpió y siguió adelante, con la espiga de millo debajo del brazo.

Después atravesó un monte (que estaba aurú), donde reinaba una sequía atroz.

El caballo de Shangó hacía doce años que se había perdido y andaba internado en aquel monte.

A causa de la sequía estaba hambriento y al ver la espiga que llevaba Obatalá fue tras ella para comérsela.

Obatalá espantaba el caballo pero este volvía y así andando llegaron a un lugar donde se hallaban los soldados de Shangó quienes reconocieron el caballo.

Lo amarraron y prendieron a la mujer de la espiga, la condujeron ante la presencia de Shangó que estaba ABACOSO ITE OBBA, sentado en su trono, pero este al reconocer a su madre fue a su encuentro (dando vueltas de carnero hasta caer a sus pies).

Hacía muchos años que no la veía y estaba loco de alegría. OLUOYU IVA ETI KEKERE. Shangó le fabricó un ilé y desde aquel encuentro, su Collar que era rojo se matizó con las cuentas blancas de su IYA.

Santeria El Ebbo de Obatala

Enlace para bookmark : Enlace permanente.

Deja un comentario