IROKO

IROKO:

En las religiones de los distintos pueblos del mundo, en todas las épocas, han abundado los cultos . Los grupos etnoculturales del África, sobre todo de la zona occidental, no constituyen una excepción en ese sentido, todo lo contrario, los rituales de la naturaleza apuntada ocupan un lugar de singulares proyecciones en el horizonte litúrgico. El que rinde al dios Iroko acaso sea el que ha conquistado los ecos de mayor resonancia.

Dentro de tradicones de los yorubas, de Nigeria, a ese dios tambien se lo denomina Roko, y en el ámbito de los ewe o gegés, del Dahomey, en la misma zona del África, recibe el nombre de Loko.

Iroko es el dios de la agricultura, porque el es una especie de roble africano. Para rendir homenaje a Iroko en el África, se colocan jarros con agua en torno del tronco del árbol sagrado, o se lo rodea con un cerco de hojas. Y a su lado se yergue el templo en que se efectuan los rituales con que se lo homenajea.

Ninguna tormenta puede derrumbarlo, jamás puede abatirlo el rayo, y el calor del sol no es capaz de secar sus feroces, dilatadas, profundas y vigorosas raices, aunque la sequía sea prolongada y no reciba una sola gota de agua.

El Orisha Iroko es el segundo de los 41 hijos de Mawou, la Luna y Lissa, el Sol.

Nadie puede tocar, es tabú hacerlo, porque es el árbol sagrado, y si alguien intentara el sacrilegio de cortarlo, la savia se trocaría en sangre…

Iroko no es un dios malévolo, no es belicioso su caracter, pero se lo puede convencer de llevar la desgracia y aun la muerte a determinados individuos. La persona que quiera deshacerse de un enemigo debe visitar al árbol cuando las manecillas del reloj señalen las 24 hs, por completo desprovisto de ropas, efectuara varias vueltas en torno de tronco de Iroko, rozandolo con la mano. Mas con tono imperativo, sus palabras seran suaves, dulces, con semitonos, armonicos de apasionada súplica ; porque no se trata de “presionar” al árbol, es cuestion de “persuadirlo”.

Una vez que Iroko ha aceptado el cumplimiento del pedido, el peticionario se colocara cabeza abajo, así percibira la presencia de Espíritu, y se elevara de la tierra…. Ante el espíritu reiterara, entonces, el deseo que ha implorado al Árbol, acto seguido, dará de beber a Iroko una copa de aguardiente y le soplará humo del tabaco y como agradecimiento dejara unas monedas cerca del tronco, antes de marcharse, le dara  4 cortes en el tronco , otras tantas heridas recibirá en forma inmediata la persona a quien se  le desea lo que uno pida

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